Es común pensar que el “Corredor” es aquel Agente de Ventas que coadyuva en la venta de algún bien mueble o inmueble, aún cuando esta situación es parcialmente cierta, pues es una de las facultades previstas por la legislación, la Ley Federal de Correduría Pública establece que solamente pueden ostentarse como Corredores Públicos aquellos que han obtenido el título de habilitación correspondiente por haber demostrado sus conocimientos y cumplido los demás requisitos, como ser Licenciado en Derecho, y haber practicado cuando menos dos años profesionalmente, y un año más en el despacho de algún fedatario, sólo por mencionar algunos.

Quienes se llaman a si mismos “Corredores” sin serlo, cometen una falta grave, que los puede llevar a hacerse acreedores de una pena equivalente a 500 días de salario mínimo por cada día en que se cometa la falta, sin perjuicio de la responsabilidad penal.

 

Sección Exclusiva para Corredores Públicos



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